viernes, 6 de abril de 2012

Claude Monet

Biografía 



Claude Monet nació en París el 14 de noviembre de 1840; la mayor parte de su infancia y adolescencia transcurrió en Le Havre. Su vocación artística comenzó cultivando la caricatura, a los quince años ya gozaba de cierta reputación como caricaturista, realizando numerosas caricaturas de los habitantes de Le Havre. De la mano de Boudin se inició a la pintura al aire libre, representando marinas y escenas de playa.

Cuando decide dedicarse a la pintura, va a París atraído por Delacroix, Corot y Daubigny. Acude a la Academia Suisse, que ofrecía a los alumnos total libertad para trabajar ante los modelos vivos. Sin embargo, a los dos años de su llegada a París, tuvo que abandonar su aprendizaje y cumplir el servicio militar. En 1862, después de su licenciamiento regresa a Le Havre y prosigue con su actividad como pintor. Retoma el contacto con Boudin y conoce a Jongkind, paisajista holandés a quien Monet considera su verdadero maestro, el que educó su percepción visual.



Ese mismo año, Monet vuelve a París e ingresa en el estudio Gleyre, allí conoce a Bazile, Sisley y Renoir, pintores franceses con los que más tarde formará el grupo impresionista. Con Bazile va a pintar del natural al bosque de Fontainebleau, cerca de Barbizón. También irán a la célebre Ferme Saint-Simeón, en la costa normanda, que es el punto de encuentro para los pintores de marinas y que desempeña un papel similar al de Barbizón en el bosque de Fontainebleau.


Tras una época de penuria económica, en otoño de 1871, Monet se traslada a Argentuil, donde pasará una de las temporadas más felices de su vida. Pintaba a menudo en las aguas del sena, sobre un bote que había convertido en una especie de taller flotante. Se interesaba por representar los efectos de la luz y el color en los paisajes.

Su estancia en Argentuil fue clave para la fijación del grupo y de las normas impresionistas, que dieron la espalda al arte oficial. Renoir, Sisley, Pisarro, Cézanne, Degas, Gaullaumin y Morisot junto con Monet decidieron organizar una exposición privada fuera de la influencia del Salón Oficial. En 1874 celebraron su primera exposición colectiva en la Sala del fotógrafo Nadar. Monet envió a la muestra Impresión, sol naciente, obra por la que el crítico Leroy los denominó de forma peyorativa impresionistas. La observación del mundo cambiante y el estudio de la atmósfera en continuo movimiento lo lleva a representar un momento concreto, la salida del sol y el reflejo de los rayos sobre las tranquilas aguas del mar. 

"Impresión, sol naciente", Claude Monet


En 1878, Monet, su esposa y sus dos hijos se instalan en Véthuil, pequeña población a 70 kilómetros de París, junto al Sena. Ocupan una vivienda que comparten con Ernest y Alice Hoschedé. Tras la muerte de su esposa Camille, se refugia en una pintura donde comienza a abandonar las figuras para dedicarse al paisaje puro interesándose por captar la luz a diferentes horas del día en un punto determinado. 

Finalmente, buscará un lugar adecuado para poder desarrollar su trabajo. Lo encuentra en Giverny, donde se establecerá definitivamente con su nueva pareja, Alice Hoschedé y los hijos de ambos. Compró una casa y un terreno con un arroyo y un estanque, que será motivo de inspiración durante sus últimos años.

La salud de Monet irá deteriorándose cada vez más hasta que en 1926 fallece en su hogar.


Obras artísticas.

Uno de los propósitos de la pintura impresionista de Monet era captar objetivamente la expresión etérea de la luz y el color.



Monet comenzaba sus pinturas realizando dibujos al óleo in situ, posteriormente retoques y la terminación la hacía en el estudio.
Monet aplicaba reglas propias tales como: perspectivas sin profundidad o primeros planos que se veían influenciados por su estudio de láminas japonesas, entonces populares en círculos artísticos franceses.


La característica común de todas las obras impresionista de Monet es el intento por captar la naturaleza tal y como es en cada instante e infundir a cada pintura una sensación especial de la naturaleza.


Para que los paisajes resultaran visiblemente impresionistas debían pintarse desde el comienzo hasta el final al aire libre, debiendo interrumpirse cuando cambiaran los efectos de la luz.



Presentar correctamente los efectos de la luz implicaba para Monet pintar colores puros sin tonalidades.



En las primeras obras impresionistas todavía utiliza el color negro en las zonas sombreadas. Sin embargo, pronto descartaría el negro puro por no ser un color compuesto.
















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